¿Cómo salvaguarda la democracia mexicana la representación de las personas indígenas?

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Dr. Román Armando Pérez López 

Profesor 

Departamento de Estudios Políticos y de Gobierno 

 

El Instituto Nacional Electoral (INE) busca incorporar al sector indígena en el diálogo nacional y la toma de decisiones a través del establecimiento formal y obligatorio de espacios para la representación de la población indígena en general y las mujeres indígenas en particular. Lo cual aspira a reflejar el carácter multicultural del país. 

De esta manera, no sólo se desea visibilizar la agenda de los pueblos indígenas, la cual por varias décadas ha estado en segundo término y subrepresentada, sino darle una voz en espacios como las cámaras de diputados y senadores equivalente a su población basados en la idea de que la democracia se sustenta en el ejercicio pleno de los derechos de sus integrantes de participar en como votantes, candidatos y responsables de cargos políticos de elección popular. 

La consideración de un registro mínimo de candidaturas a senadurías y diputaciones para indígenas, la paridad de género, e incluso las candidaturas independientes, no son concesiones, sino el ejercicio de derechos políticos-electorales, los cuales en el caso del indigenismo son indisociables de una oposición al autoritarismo, caciquismo, arbitrariedad y naturalización histórica de la subordinación. 

La multiculturalidad asociada a la democracia no sólo toma en cuenta a los indígenas plasmado en los murales de Siqueiros y Rivera, sino también, y más importante, al indígena de a pie. El México del 2018 reconoce la necesidad de escuchar su voz, punto de vista, temas y voto en las tomas de decisión.  

La sociedad mexicana ha transitado en las últimas décadas de un indigenismo entendido “asimilación” o “modernización” de los pueblos a través de programas asistencialistas, desarrollistas y paternalistas a un indigenismo de consulta y respeto de sus usos, costumbres, lenguaje, formas de gobierno, vestimenta y cosmogonía.  

Aún hay un largo camino por recorrer para eliminar la idea y, sobre todo, la realidad del indígena empobrecido, aislado y marginado; de las prácticas autoritarias, racistas y de exclusión. Sin embargo, la democracia mexicana a través de la construcción de un diálogo entre iguales busca garantizar la voz, voto y desarrollo de todas las caras que forman el México cultural. 

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